¿Y si me susurras al oído
como el cielo le susurra a la tierra?
Aunque fuimos separados al principio del tiempo,
sabré que fuimos hechos el uno para el otro.
¿Y si hacemos nuestro el infinito
cuando al final de esta búsqueda nos encontremos?
Habré llorado en la sombra de tu ausencia,
buscando el reflejo de tu alma en otros ojos
sin lograr hallarte todavía.
Pero sé que existes, amor de piel morena,
cálido como la tierra que espera la lluvia.
Porque me veré enviando señales de amor,
como el suelo eleva su vapor a los cielos.
Porque te sentiré llorar en la distancia,
tan desconsolado como el cielo por su amada.
Seremos dos que se complementan:
donde antes no había nada, me volveré uno,
y al fundirme en tus brazos seremos infinito.
Porque ante tus ojos seré arte,
y el mundo entero se detendrá
cuando por fin me susurres al oído,
como el cielo le susurrará a su amada