ArgPlata

Renuncio Andrajoso

Renuncié al desierto,

que me brindaba espejismos,

de algún anhelo.

 

Renuncié al anhelo de un amor ferviente, y comencé a buscarlo, aún, con el corazón andrajoso.

 

Renuncié a las noches, y me vestí de gala, incluso, en las mañanas apuradas, en las que nadie me miraba,

 

Renuncié a las miradas ajenas, y por primera vez me descubrí, como aquel niño,

en su reflejo en el lago de un jardín.

 

Renuncié a la niñez, pero no al niño que me acompañó hasta crecer.

 

Renuncié a muchos placeres ingratos, como el vino y los vicios; para reconectarme conmigo.

 

Tal vez, muchos piensen que renuncié a vivir, pero en realidad yo renuncié a morir, en un mundo, donde al subsistir le llaman \"vivir\".