creo que debemos entregarnos, aun cuando duela, pues el dolor de amar es un dolor dulce si nos conduce a una paz interior, lo que significa que no debemos adherirnos, no debemos apropiarnos, no debemos, depender, sino ser siempre libres amando; aunque en realidad no es fácil cómo sólo decirlo.
yo creo que como creaturas del Amor, nuestra misión principal es dar amor, y para ello estamos en un constante crecimiento (mejoramiento), pues el amor no es un sentimiento, emerge de los sentimientos pero es más que un sentimiento, así, no se trata de sentir amor, sino de ser el amor mismo y entregarse creando una cadena [...] la relación es una consecuencia de la decisión de dos por amor.
[...] sabemos que muchas parejas se mantienen años juntas alimentando una relación de correspondencia, en la que los unen otras muchas cosas, como interés, dependencia, moral, honorabilidad y más, no obstante el amor será siempre el mejor de los lazos para una relación en plenitud y felicidad, así, es posible la unidad entre dos seres por amor en acto mutuo de correspondencia y madurez alimentando juntos la relación día a día, entregando ambos lo mejor de cada uno, antes que aspirar a sólo recibir del otro; sin embargo a pesar de todo, creo que nos queda amar sabiendo que siempre en el amor está inherente el dolor, pero que incluso con eso amar es para lo único verdadero que hemos sido creados.
[...] en eso está lo bello, en vivir el amor, sin importar todo lo demás, que el amor es ya la promesa de eternidad: más allá del espacio-tiempo, sin muchos planes, es como decir, que sea lo que deba ser, si algo hay por hacer (para vivir juntos toda la vida) hacerlo al máximo, si nada, pues está bien, lo acepto, yo di todo de mí, y me quedo satisfech@, pero no es fácil.
amar es reconocerte a ti mism@, que el amor eres tú, que el amor es en ti, está en ti, tú te haces más y más amor, y te entregas; de ahí eso que dicen que no es lo mismo estar listo para amar que estar necesitado de amor.
creo que el amor es para siempre; porque sé que no es posible olvidar cuando el amor es de verdad, el olvido es imposible para algo tan trascendental a menos que sea por alguna patología; así, cuando alguien dice que amó, y dejo de amar, miente, porque en realidad no amó, se engañó a sí mismo, y vivió sólo una ilusión del amor, no el amor verdadero, por eso terminó cansándose; la determinación de amar, es para siempre, [...] entonces, como el amor es para siempre y no es factible el olvido, sólo nos queda recordar, pero recordar en paz, a eso mismo es lo que llaman: perdonar; y luego entonces el amor, se transforma, [...]
dejar ir, es asumir en cierto modo una ruptura, una separación de una proximidad concretada o al menos deseada, y como tal por ende es necesario vivir un duelo (tiempo de aceptación).
el cúmulo de dolor puede conducirnos hacia un estado de impotencia, es cuando la soledad como aliada en un tiempo preciso de silenciamiento resulta para este caso un idóneo proceso regenerativo, pues en la soledad se reconocen las penas y las tristezas, pero luego es necesario externarlas, sólo así será posible el saneamiento para poder darle cabida a la paz interior; no obstante, es bueno tener presente que el riesgo de la introspección yace en la posibilidad de incrementar la pérdida de la voluntad y desinterés por disfrutar la vida, por eso tras el aislamiento para estar en contacto con uno mismo es necesario estar luego en contacto con los demás para la reconstrucción de los motivos de felicidad.
la incomprensión, la ausencia de atenciones, el rechazo, y situaciones similares, propician inseguridad, miedo, sensación de minusvalía y en consecuencia infelicidad, ante ello es preciso activar la autonomía, es decir, aprender a no depender en demasía de los demás, de alguien más, para ser feliz, así mismo, haciendo lo que nos gusta, en los tiempos de encuentros con uno mismo, siempre ayuda, en actividades como: escribir, leer, pintar, ejercitarse, disfrutar de la música, contemplar la creación y otras más, y con ello conducirnos cada vez más a estar listos para amar, es decir, para ser más amor y entregarnos incondicionalmente.