Mi querido amor indeleble,
mi bello amor de piel morena,
que camina erguido e invencible
sin notar que por ti sufro esta pena.
Un amor fugaz, de tiempo contado,
que lleva su orgullo con tanta devoción;
pues amas más cada píxel en tu uniforme marcado
que a la entrega sincera de este corazón.
Aún así, me resulta imposible no amarte,
ni contemplar con asombro tu gran lealtad,
defender a todos es tu bella parte
y en cuidar la vida hallaste la verdad.
¿Cómo guardar herida o reproche en el alma,
si tu noble servicio es tu mayor virtud?
Te amo, mi guardián que la patria calma,
héroe de naciones, fuente de luz.
Te espero cada día con inmenso fervor,
esperando al hombre que me llena de ilusiones,
al rey de mi sonrisa, a mi único amor...
al que le da sentido a todas mis canciones.