Amalia Beatriz Arzac

Desvelado

 

 

 

Desvelado

 

Y me llamó por el nombre que

siempre he guardado,

me miró profundo como nunca

nadie me ha mirado,

y me dijo “Guapa”,

con la dulzura de un tiempo olvidado.

Y encendió el sol,

para calentar mi rostro en las mañanas.

E hizo de las tardes

hermosos paseos

por veredas perfumadas.

Y llenó mi copa vacía

saciando la sed del alma.

 

Y cenó conmigo cada noche cerrada,

dulce compañía que trae la calma.

Corrió mis pelos y arropó mi espalda

al apagar la luna en las noches claras.

En abrazo tierno arrullo mis sueños

y calmó la ira de tanta fatiga.

 

Me pensó desnuda,

me pensó vestida,

me vistió de plumas

y me hizo alada,

esbelta, joven, bella…

para compararme

con la más hermosa estrella.

 

Y me amó en silencio,

puntillosamente,

 trató que no lo viera…

¿Cómo no ver a ese hombre

que es mi más dulce poema?

 

 

A.B.A. 2016 ©

Amalia Beatriz Arzac

Buenos Aires - Argentina