GotadeRocioAzul

Despertó de su Letargo

El rayo de luz penetra
en el jardín sin recato,
besa su estela dorada,
cubre el verdor de inmediato,
mientras la rosa se espiga
con sus retoños amados.
Viste su manto de seda
trasluce todo su encanto,
acariciando corolas,
los pistilos olvidados
y a los pétalos adorna
con el rocío del campo.

Vuelve la novia divina
despertó de su letargo,
confabuló con el alba
y se acicaló en el lago,
mientras se luce coqueta
con sus matices rosáceos.
Surte el néctar, la ambrosía,
el azul de los milagros,
el esplendor de la aurora
y el lirismo del ocaso,
romances y sortilegios
de poetas desvelados.

Anticipada se acerca
asombrosa junto al halo, 
la nigromancia del aura 
resplandece ante el llamado,
mientras fulguran las orlas
entre mitos delicados.
Ella entreteje madejas
de rosas y de geranios,
hilvana con sus anhelos
el prodigioso remanso,
 mirífico el  paraíso
en su más bello escenario.


Aimée Granado Oreña ©
Gota de Rocío Azul