Eduh Siqueiros

MÁS ALLÁ DE LOS CIEN AÑOS DE SOLEDAD

dos puntos divergentes en el espacio
y un sólo punto en el tiempo:
dos almas en la eternidad
y un solo amor en la vida

callamos y estamos como ausentes:
nuestros silencios se toman de la mano
y danzan bajo la lluvia de la ternura

cuánta elocuencia en los labios cerrados:
-los tuyos y los míos-
que forjan las tapias de un castillo secreto
donde las mariposas habitan
aún en medio de un erial
-nuestro castillo de donosura-

es el azul del firmamento un misterio:
el vestigio ignoto de una certeza
-tú y yo en entrega incondicional-

mis cantos van detrás de tus continentes
y mis sueños vagabundos te quitan
la ropa para encender tu piel

nuestra complicidad
es una peregrina en tierra extranjera
que enmudecida profiere
la unificación de tu luz con mi luz

sólo silenciando al universo
se percibe la sincronización
de nuestras palpitaciones:
cuando el mundo se detiene
ya no tenemos edad
-somos infantes que han caminado
juntos más allá de los cien años de soledad-