Carlos Justino Caballero

DESDE AQUEL OCIO 

 

 

Distraído mi sentir, disociada la mente en lo mundano,

me sumerjo en mi ser contemplativo y en la densidad del ocio.

Es el tiempo de tocar lo que es símil a lo eterno

y aunque parezca nimiedad extrema vale acercarse

a lo profundo de la tierra y sentir sus latidos en la sangre.

 

Y dejo que mi retina en libertad advierta el verdor

enaltecido de las copas y el policromo del color superlativo

que en mi entorno está como olvidado.

 

Y me rindo y me entrego a los sonidos que el ambiente

derrocha en armonía, desde el susurro de ocultos hontanares

hasta aquellos aleteos más lejanos.

 

Y me dejo vencer por el cansancio y yazco tendido,

como yacen los alcores en el legítimo derecho a su descanso,

y a recrearme en lo que hoy está cerca de todos mis sentidos.

 

¡Goza, alma mía, de este ocio como lo hicieras

en el tiempo aquel!

 

 

 

De mi libro “De esas letras pendientes”. 2018 ISBN 978-987-763-836-3