EHUR OHR

Casualidad o destino...

Tan inesperada como sublime...

intrigante y reservada…

reflexiva y prudente,

detrás de un silencio encubridor…

sigilosa y cautiva,

y casi sin hacerse notar.

 

Callada…como inerte…

como ausente,

pero siempre alerta,

siempre vigilante…

y sin dejar escuchar su agitado respirar.

 

Estaba ahí suspendida…

meditando…

como esperando,

escudriñando en el enigma de mis secretos.

 

Escondida tras la apariencia de una dama normal,

atrapada en una pena coincidente…

con una nostalgia semejante,

presa de una historia parecida,

tan discreta como secreta,

con inquietudes similares,

con iguales ganas de volar.

 

Se le notaba que ocultaba…un gran deseo de amar,

un deseo incontenible de ser amada intensamente… (como lo había soñado),

con el más arrebatado frenesí.

 

La conocí una noche de bohemia,

embriagados los dos de poemas,

bailando al ritmo de intensas metáforas,

enredados entre las más ardientes letras,

deleitándonos mutuamente     de aquellos versos     que nos hacían suspirar,

y nos dejaban sentir el dulce néctar de nuestra excitación…

esos versos que nos permitían inventar    toda esta incontenible locura     de vehemente pasión.

 

Así la conocí,

y sin darme cuenta ...

la empecé a vivir cada minuto…

y a echar de menos…repentinamente…

continuamente…

cada vez más de costumbre…

con reiterada frecuencia.

 

La encontraba dando vueltas en mi cabeza…

la hallaba deambulando en mi interior…

ella ahí, dueña del tiempo …

insistiéndole al corazón…que la permitiera entrar…

no sé si para quedarse…

pero lo hacía con una obstinación inusual.

 

Y así poco a poco    la empecé a extrañar sin más.

 

Por casualidad o destino…

ella llegó ese día…a alborotar mi remanso de quietud.

 

Desde aquel inesperado momento…

siento urgencia de su presencia…

y enloquezco con su ausencia …cada vez más.

 

Extrañamente el caos que ha causado… me vino a despertar,

y hasta parece que podría volver a amar.