OscarCampos

Donde mueren las gaviotas (l)

 

El viento sur,

convulsiona el mar.

El horizonte es una ola

de burbuja hecha trizas,

solo algunos matorrales

 manos abiertas,

reciben a las gaviotas,

que giran confusas, sumergidas

en la corriente de su espacio.

 

La playa se abre entre rocas,

vestida de musgos y moluscos.

Y un sendero lleva hasta el acantilado,

hecho de silencio y calma,

parecido a un abismo de reflexión.

 

 Un faro despierta observa,

cada día llegan gaviotas,

entre luz de luna y estrellas,

aclaran la madrugada.

 

Gaviota en un rito,

su silueta semeja un baile

inquieta como un volcán.

 Es la última mirada,

es el ultimo canto.

 

Juega con el espacio

zambulléndose desde lo alto,

recupera su identidad de vida,

 su hábitat, su canto.

Regresa,

el ultimo rito,

 la vida y la muerte

 se toman de la mano,

al llegar al acantilado.