EHUR OHR

La paz de los poetas...

Te leo… y es como si me hubiese alcanzado el éxodo de los sensibles…

que van de viaje, contentos, a un paraíso de poesía inagotable …

donde todos visten sus mejores letras…

y conjugan sus conspicuos versos.

 

Inusitado periplo a ese orbe de sueños…

truncados algunos, ilusionados otros, 

pero activos todos, todavía.

 

Allá, donde el amor y el desamor hacen un pacto de hermosura lírica.

 

Su alianza pone de testigo a la melancolía y a la nostalgia…

para evitar herirse más,

y que prime el léxico refinado y distinguido…

en procura de la liberación de sentimientos,

que se desbordan a veces en inesperadas utopías.

 

Ese mundo de inauditos iluminados,

donde la palabra hace de magistrado…

nada más, para reconocer la perfección de lo sublime,

y ser justos… con quienes aman experimentar los suspiros

que emiten los trovadores sobrevivientes,

al sentir el caos de esta frustrante anarquía literaria.

 

Si yo fuera poeta…me iría contigo…a ese planeta de fantasías….

y me quedaría haciéndote compañía,

ahí, disfrutando de tu inspiradora manifestación de emociones.

 

Que más puede pedir alguien como yo…

que se conmueve al saber que existen otros …

así de creativos y locos,

así de impulsivos y perceptivos,

así de silenciosos y expresivos al mismo tiempo,

con las venas cargadas de tinta …

para escribir los interminables episodios de añoranza

que necesitan expresarse…en busca de armonía… y un poco de paz…

esa paz que solo encuentran los poetas…entre los reglones de sus delirios.