Diego Nicolás García Contreras

a veces

A veces olvido quien soy

porque soy muchos en uno

aquí no describiré nada más 
basta ya de relatar
conjugante una canción, no es lo que significó 
simplemente tengo al dar, lo que alguien recibió:
un mercado de colores,
potes de aromas,
líquidos para cada ocasión
un texto en cada rincón 
el alma del mundo yace en mi habitación 
dormida en cada rincón 
escondida del reloj,
que le da prisa...
y aun no se arregló
cucu cucu,
en medio del boche
que traen los coches en el asfalto...
cucu, tin ton, tilín, ding dong,  ta tó

respira el viento
suspiro yo

una luna en mi ventana que la nube la cubrió 
el infinito velo , de agua, frio y algodón 

tilín tato

el universo soy yo
un ser que son multitudes
que no me dejan solo

permiso,
permiso...

agravando más la voz,
permiso,

que universo más veloz, 
pasa por todos los mundos, por donde pasa mi voz...

tilín tató

guarda escamas y atención ... dentro de tus pantalones...
que hay rumor de dimensión...

tere tele tele...
el silencio se cayó

bajó hasta mis rodillas...
anhelando creación 

tilín talón siento mi cuerpo canción
siento mi cuerpo cantor
desde el vello a las canillas
en mis manos estrelló un sinfín de estalactitas ...
desde el cielo hasta el sol...

tilin tató...
ya mi alma se escondió
bajo al mar de los sillones...
a escribir un borrador...

un merengue de emociones...
que mi tecla reparó

tin, tin, tin, tin, tin, tin...