Aquel amor era todo mentira,
afín a una flor pronto se marchitó,
solo ha dejado una profunda herida,
que tan abierta jamás cicatrizó.
Fue agotándose la fe que en ti tenía
por el daño que produjo esa traición,
para dejar en mi esa vil felonía,
una huella que rompió mi corazón.
Regresaste quizás arrepentida
tratando de mostrar tu dignidad,
que por tu infamia estaba ya perdida.
Quizás necesitaras humildad
en lugar de sentirte tan dolida,
más a ti te faltaba honestidad.
Classman