CAROL ECHEVERRY

INMENSO DESEO

Deseándote en el día al pensarte
cuando mis ansias se deben minimizar,
todo anhelo de ti,
tu cuerpo ansioso de mi afecto,
tus manos que acarician con deseo pero
esclavas de lo correcto,
tus labios tranquilos y sencitivos
que ardieron en mí.
 
te deseo en la noche
cuando sin ti, mi mente se vuelve derroche,
y estás en mi cama, en mi cuerpo
y en mi interior desatas una locura de pasión,
cuando insensatas mis manos anhelan acariciarte
lucho contra mi fervor asi sepa que quiero desnudarte.

 

Te deseo con un fuego enorme,
el mismo fuego de aquella primicia
que no se extinguió sino que creció,
¿acaso no te pasa lo mismo? ¿no me deseas aún?
y aunque te niegues a repetirlo yo espero
que el erotismo de tu cuerpo
conduzca al mio al pecado aberrante,
y volver a tener tu ser derramante...