EHUR OHR

Legendaria amante...

Rememorando los instantes aprendidos…

a la sombra de las experiencias vividas,

repasando todos los caminos recorridos,

suspirándole a la tragedia de tu ausencia,

con una nostalgia entumecida    que aún no llega a ser tristeza,

con una melancolía crispada    que arremete y me condena,

y una inquietud… que sin ser dolor …me quiebra de ansiedad sin piedad…

y me va consumiendo de pena.

 

En esta soledad abandonada… y desierta,

pero llena de ti…y de tus recuerdos,

en este universo de añoranzas heridas…

donde moran los duendes de la espera,

aquí, en este oasis de silencios…

donde aún habita tu voz…como murmullo divino.

En este espejismo de quietud…

donde permanece tu luz…aunque exigua y débil,

pero con un albor brillante…que ilumina mi frágil esperanza,

mi última ilusión…

los escombros de esta pasión …embestida por tu olvido.  

 

Allí, en el lugar más extremo del desconsuelo…

contemplo tu indiferencia cruel…

por las rendijas del pasado,

siento un vacío de impotencia atroz…

que lacerante    inexplicable…me tortura,

incontenible atroz    te viertes en mi presente todavía.

Me allanas los sentidos…

y siento un grito desgarrador en mis adentros,

un aullido de impotencia y aflicción….

que me devuelve a tu escenario de indolencia feroz.

 

Tú, la razón de mi pesadumbre…y pretexto de mi sufrimiento,

tú el motivo de mis mejores anhelos…

la musa creativa de mis delirantes versos,

tú mi mayor y más placentero deseo,

el sueño sempiterno de mis noches de hastío,

la ironía inesperada…jamás imaginada,

mi más ansiada primavera,

un ramo de rosas de cristal…bendecido,

mi bailarina de encanto…

que danza en mi pensamiento,

mi estrella fugaz…tan efímera como el viento.

 

Tú, mi casualidad inesperada,

mi esquivo destino,

la travesía más insólita de mi camino,

y sin pensar…convertida en mi mayor tormento,

en mi debilidad constante.

 

Tú, la dueña de mi cariño…

Tú, mi legendaria amante.