Claudio M. López

Nostalgias del porvenir

 

Era el porvenir,

pero aún no llegabas.

 

Y el porvenir

era el sueño soñado

por dos rosas tatuadas,

 

tatuadas

sobre el tallo de tu cadera,

hecho trama.

 

Y la trama,

herida por dos rosas

con seis espinas.

 

Espinas

que eran el filo

de seis dagas.

 

Y las dagas

clavaban,

clavaban.

 

Clavaban

y ensartaban ruiseñores,

cortándoles las alas.

 

Alas de viento norte

que enloquecían palabras.

 

Y las palabras

eran versos

de un poema del porvenir,

 

donde aún

no llegabas.

 

 

Claudio M. López ©