Me declaro vencido sin vencerme
porque se que te he querido sin igual,
aunque la muerte pudiera sorprenderme,
ya he dejado en ti lo primordial.
Un día sabras porque en silencio,
tuve que gritar que te quería,
pues al mirarte a ti siempre evidencio,
que de esa forma solo a veces se quiere así en la vida.
Es nuestro amor que filtrándose en el viento,
se aproxima sigiloso al alma mía,
tratando de hurtarme un sentimiento,
para entregar a un corazón que no latía.
En un utópico sueño yo buscaba tus caricias,
en medio de aquel naufragio que fue pasión desmedida,
en ese preciso instante donde abrazados querías,
reflejar ese momento en fusión de poesías.
Se parará el reloj al relatar los besos,
al sentir ese suspiro que inevitablemente escapa,
Oh Dios! volverá a brillar la noche oscura,
cuando al amanecer la luz su amor destapa.
Classman