Asklepios

Un cuerpo

Cuerpo que una piel llena y envuelve,

atraviesa los daños que quedan

pintados en las noches, consciente de ser

rehén de tus miradas.

Graba sus gritos sobre las piedras con

el ansia de todo un invierno luchando por 

olvidar determinadas imágenes de su mente: 

 Las puntuales risas que le dedicaste, en ofrenda

socarrona y despectiva.

Pudo hacer de ellas, antes de eliminarlas,

un rápido recuento que adornó

con breves suspiros, (esos 

poquitos de aire que alivian tristezas, tensiones,

incomodidades y cosas parecidas), que dejó

esparcidos por el aire, darse la vuelta y

marchar para siempre.