Se quedará en nuestras mentes
aquellos bellos recuerdos,
allá como adolescentes
vivimos grandes momentos.
La habitación de ese hotel,
los pétalos sobre la cama,
un globo con un cartel
decía cuánto te amaba.
Como olvidar esa noche
bajo el puente de Triana,
tú mirabas las estrellas,
yo te besaba en la cara.
Los paseos por las calles
que transpiraban historia,
son los pequeños detalles
que quedan en la memoria.
El río Guadalquivir
testigo de nuestros besos,
tan hermosos de escribir
que en el agua son espejos.
La Giralda, los Alcázares,
la Torre del oro exclaman,
que fue de esos ojos verdes
que con tanto amor miraban.
Classman