JOHNNY MONTENEGRO

AMOR Y PLACER

 

 

Niña mía voy a colgar en tu pecho

los te amo que necesites cada día;

y podría darte un gajo de te quieros

con un puñado de besos en la boca.

 

Por las noches sobre ti derramaría

mi lujuria y mis desmedidas pasiones

en ese acto libidinoso arderían

muy agitados nuestros dos corazones. 

 

Nuestros palpitares serían canciones

entonadas con un gemir arrítmico;

y nuestros cuerpos de esta manera entonen

al así movernos, movimientos sísmicos;

 

que se dan por amar así ¡así a montones!