kin mejia ospina

Y, JAMÁS LO SABRÁ.

Y, JAMÁS LO SABRÁ
Era de otro hombre, pero yo la amaba,
y era mi amor, un canto de tristeza
derramado en la tarde que lloraba,
lento sollozo que en el alma empieza.

Como no amar su boca abierta al beso,
como no amar sus ojos de misterio,
como no navegar en ellos preso,
sintiéndose morir en cautiverio.

Era de otro sí, pero la quería,
y mi amor no era nada, solo sueño
que ya rotas sus alas se moría,
enterrado en la noche del empeño.

Y la amé sin sentirla nunca mía,
y sus huellas regué con triste llanto,
mis ganas de besarla se perdían
en el sabor amargo del quebranto.

Sus ansias, sus caricias no son mías,
otro goza sus besos este instante,
hoy mis manos están de amor vacías,
y ella de mí se muestra tan distante.

Que importa si la estrechan otros brazos,
tampoco sí me baña con su olvido,
lejos queda su amor hecho pedazos,
no se muere si nunca se ha nacido.

Mañana como siempre la saludo,
y estos versos se quedan en olvido,
mi sonrisa será mi fiel escudo,
y ella nunca sabrá que la he querido.
KIN MEJIA OSPINA