Enrique Dintrans A.

EL DOLOR DEL CANDIDATO

¿Por qué te veo triste, candidato,
cuando tus votos ruedan por el suelo?
Tu propuesta buscó ser un contrato
pretendiendo crecer en un anhelo. 

Una voz se derrama en amargura
de saber la victoria suspendida,
el ayer se proyecta como herida
que presagia tu triste compostura. 

¡Ah, malditos ingratos que me dejan
sin siquiera medir las consecuencias,
ya verán acercarse mil violencias!

Es así que los días y experiencias
como rayos de luz ya no reflejan
el ardor por nuevas ocurrencias.            
                                               

 E.D.A