EL QUETZAL EN VUELO

MIS LETRAS COMO FENÓMENO DE LA CAPILARIDAD

Soy feliz, esperando por ti, jugando a las adivinanzas con la pantalla, me entretiene esperarte. Cada mañana como cita, espero junto al café, que aparezcan tus versos en mi portal. Que surjan tus relatos, tus fotos, tus explicaciones. Tu noche de fantasías escritas;

Tu saludo a todos y a nadie y envíes el saludo que bien sabes que me lo voy a apropiar.

 

 

A veces tu canto se asemeja al gemido prisionero de una calandria, que desde su prisión envidia al viento. Sin embargo, mis alas baten en el cielo, como viento libre, queriendo acompañar la cadena que ata tus versos. Tratas de ocultar el grillete en tus versos, pero no me inquieta, aunque tu cuerpo es hermoso, tu alma lo es aún mas por ser como yo, libre.

 

 

Ya sé que no me lees, que cuando dejo un mensaje en tus escritos, se pierde entre los miles de aduladores, que tienes. También sé que tienes tu portal propio, que cada verso, cada foto, y en conjunto tus añoranzas son para agradar a otros, para invitar a otros, pero yo sigo esperando en la esquina oriente de este verso, que te tomes la molestia de leerme.

 

 

No te pido mucho, ni ser tú inspiración para tus poemas como yo lo hago con los tuyo, tampoco que los recuerdes cada vez que cansada de la fatiga diaria tu cuerpo descansa para que tu alma vagabunda busque la estrella mas apagada, para iluminarla con tu voz, recitando las estrofas de tu próxima creación, con la duda si le agradaran al destinatario.

 

 

Yo, bien sé, que tus versos no son para mí, también se que no te soy indiferente. Muy cierto que aun no inquieto tu pluma. Que pasan corriendo tus letras por mi mensaje; que cuando ignoras una letra lo haces muy bien. Pero ten presente que un poema, es como el fenómeno de la capilaridad. se engancha del subconsciente y sube, despacio hasta que se expande.

 

 

LENNOX

EL QUETZAL EN VUELO