mario horacio

ODISEA

-I-

 

Tú que casi un Dios eres,  que tu fama honra el cielo.

En Ítaca nacido, hermosa por las tardes,

(Sobre  la mar te espera, sin fastos,sin alardes)

Tú que sobreviviste,  al cíclope y al duelo. 

 

Tú que mucho deseas y es tan fuerte tu  anhelo.

Tú que a todos los viste, valientes y cobardes.

Tú que todo venciste, que de alta pasión ardes.

Tú que males sufriste, dolores y desvelo.

 

Tú que de la remota, de Troya has vuelto errante,

Desviado por mil rumbos, azotado en cien mares,

Y que seguiste firme, con empeño incesante.

 

Tú que vagaste solo, sin cambiar el semblante,

Solo Tú  te encontraste, entre tantos lugares.

Ítaca serás siempre, eterno navegante.

 

-II- 

 

Tú que al Hades bajaste, que mortal regresaste.

(Ni el valeroso Aquiles, ni Agamenón lo hicieron).

Demasiados  penaron y otros tantos murieron,

Pero Tú, a Ítaca, decidido llegaste.

 

Tú, que la infausta Escila, que Caribdis cruzaste,

(Por gracia de Atenea, del remolino huyeron)

Y  que anduviste a ciegas y vientos te perdieron,

Que a las crueles sirenas, amarrado escuchaste.

 

 

Tú, que, de altos dioses, el favor  malquistaste,

Que al mismo Zeus retaste, con destino nefasto,

Que al céfiro temible, con valor enfrentaste.

 

Dime  que era esa tierra, por la que Tú  luchaste,

Si ahora es solo piedra, si  es solo polvo vasto.

No fue Ítaca tu amada, fue el viaje lo que amaste.

 

-III-

 

Tú que has venido errante, con esperanza  plena,

Sobre tu negra nave, que vientos te azotaron,

Y que amigos perdiste, que con el rayo quedaron.

Tú que vagaste solo, con el alma serena.

 

Tú que sabes que a causa de aquella hermosa Helena,

Demasiados  cayeron y otros tantos lloraron,

Pero a ti ni Calipso, ni  Circe te alejaron,

Y a  Ítaca volviste, luego de ardua faena.

 

Tú que has venido errante, de aire  la vela llena,

Entre feroces mares  y monstruos abisales,

No fue  Ítaca tuya, siempre será  ajena.

 

 

Tú y yo, que en ese viaje, fuimos la misma pena,

Tú y yo, que en ese viaje, fuimos uno e inmortales,

Sabemos que  Ítaca, siempre un viaje te ordena.