Willie Moreno

Retazo XLII

 

Veo palomas con el pecho henchido

y cartas que no llegan a ventanas;

pasan las horas, días y semanas 

y pocas cumplen con el cometido:

 

el de llevar las buenas al oído 

como en verano las lluvias tempranas,

y no sólo bañarse en las fontanas

olvidando al que espera confundido.

 

 

Se empeñan en trabar puertas abiertas 

acarreando juicio a su existencia, 

cosechando palabras vanas, muertas,

 

y que en nada alimentan la conciencia.

Ayer fecundas tierras hoy desiertas 

en donde no germina la sapiencia .

 

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