Rafael Elizalde

Despojadas raices

Ayer
lo hice todo mal
pero hoy estoy por el bien
y quiero amar a mi projimo.


No sé si esto compensará
es decir mi actual predisposición
todo el mal que yo hice.


Solo Dios lo sabrá.


En el pondré mi corazón
y mi razón estará
a disposición de su corazón que bendice
y perdona
a quien se arrepiente
de sus malas directrices.

Me siento feliz
de ver una sonrisa en las personas
que ayudaré en mi camino
a partir de este momento
pues mi alma ya no se contradice
y veré perdices volar
al infinito invisible.

¡Oh Dios!
dame tu paz
que brota como manantial
y riega mis despojadas raíces.