Donaguil

DIVINA DEIDAD TRINITARIA

¡Oh Yaveh, que ingrata es la humanidad!

cuando padecen angustias claman

a tu socorro; cuando los escuchas

y tienes piedad, en cuanto les va mejor,

olvidan sus promesas y vuelven a su iniquidad,

pagando bien con mal, sin saldar sus cuentas.

 

Así me siento yo

ante la confianza otorgada

y el abuso de los demás…

pero aun así sigo confiando

porque mi confianza esta en ti,

Tú llenas de esperanza el corazón

y reconfortas el alma;

allanas mis caminos

mis sendas son seguras;

tengo tu misericordia

y tu justicia cada mañana;

eres lento para enojarte,

pero implacable en la venganza;

por eso, solo te temo a Ti.

 

¡Yaveh, divina deidad Trinitaria!

que con tu Hijo y el Espíritu

Santo me protegen y la Santa

Virgen que aboga por mí,

me reconfortan cada mañana.