Freddy Kalvo

A un soldado

A un soldado pueblerino

lo entrenaron pa´ matar

olvidando el verbo amar

¡Qué oprobioso desatino!

 

¡Y disparó, Valentino,

con el arma y sin parar;

y entre tanto disparar,

mató a un hombre campesino!

 

Hoy la sangre va corriendo

sobre el suelo polvoroso

con un signo doloroso

 

de quien quedará sufriendo.

Poco a poco, irá muriendo…

¡Ah qué mundo tenebroso!

 

Y el soldado entristecido

bajó el arma, con desdén.

«Si él es padre, yo también,

exclamaba arrepentido».

 

Y aquel cielo ennegrecido

que más lluvias ya prevén

bañarán a cada quien

con el viento y su soplido.

 

¡Ah carajo en este mundo,

cuántos viven con pesar,

cuántos más van a llorar!

 

¿Si este mundo está iracundo

caminando moribundo

hacia dónde irá a parar?