Jota Isak

IDILIO

IDILIO 

 

En busca de su objetivo,

el enamorado pensativo,

medita paso a paso,

y no le teme al fracaso:

Ni a perversos amores.

Ni a pasados rencores.

Ni a amores sombríos.

Ni a temblorosos besos fríos.

Ni a pasos negligentes.

Ni a verbenas ingentes.

Ni a la tarde que declina.

Ni a la yerta neblina.

Ni a los lauros floridos.

Ni a los corazones heridos.

Ni a risa en los funerales.

Ni a caricias finales.

Ni a sollozos sin remedios.

Ni a monótonos tedios.

Ni a pluviales días.

Ni a mañanas frías.

En busca de su objetivo,

el enamorado pensativo,

medita paso a paso

y no le teme al fracaso.

 

@odasalavida