jesus guzman

INFIERNO SUBLIME

Queme todos mis deseos en tu cuerpo:

como el incendio que nadie puede controlar

fue tu piel quien volvió ceniza mis labios,

quien arrebato el cansancio de mis manos

y ardiendo sobre todas esta noches fue tu sabor

el que encendió por siempre la antorcha de la pasión

que me ilumina el camino para recorrerte entera

 

Ah, ese fuego prendido en tu cuerpo:

infierno sublime de mis ganas al amanecer.

Es tu cabello, son tus ojos, son tus pechos, son tus labios,

es el sudor tuyo que enciende el instinto de este hombre

quemado en tu aliento.

En ti nace esa chispa capaz de consumir

todo el amor guardado en mi corazón

 

Tú me alumbras el silencio del alma,

en ti la sangre calienta todos los espacios

pues tus palabras son abrigo en el invierno,

una vela encendida en tu esperanza,

cálido amanecer en esta hora mía

 

Permite ser una llama en el incendio de tu cuerpo,

arder junto al latido de tu corazón.

Si has de quemar este sentimiento que te doy

consume mi boca para saborear la línea de tu piel

y vuelve ceniza este amor mío para renacerme de nuevo en ti.