Marco Mendieta Rubio

Tú, siempre la otra

Tienes encanto, que atrae y seduce,

Aroma que perfuma y emboba,

Dulces son tus labios, yo los he probado

Tu mirada coqueta, es lujuria completa,

 

Amarte pude, con locura infinita

Pasión desenfrenada, entregue a ti

Mis versos adormecidos, hoy vuelven a surgir

Para decirte lo mucho que te Amé,

 

Tu cambio repentino al actuar

Me dio luces para sospechar

Hoy convencido, mi corazón te llora

Ya que encontré, respuesta a tu proceder

Te gustan las aventuras, que te lleven al placer

 

Me doy cuenta que en mi lecho

Ya no hay felicidad

Ni el placer que ansias tener

Mujer bonita, mujer fogosa

 

En mi versar te puedo reclamar

Porque con hombres casados te gusta estar

Mujer de un solo hombre, te niegas hacer

Prefieres ser la otra, a la que esconden

La que aman en secreto y luego votan

 

La fácil, a la que calienta la oreja

Tan solo para minutos de pasión

 

Donde esta tu orgullo mujer

Donde esta tu desdén

En que cama dejaste tu pudor

 

A quien con orgullo te llevaba de la mano

Airoso y con elegancia de pecho

Te daba el puesto de “SEÑORA”

Lo despreciaste, no lo valoraste

 

Te di el sitial, pero muy grande te quedo

Mas de tres, te perdone

Juraste de rodillas que no lo volverías hacer

Mas volviste a tus andanzas

otra vez fui humillado

 

Hoy mi corazón te cierra las puertas

Y enciende las llamas del olvido

Pondrá tu nombre en el limbo

de un amor jamás correspondido

 

Adiós, mi bella hermosa,

Mi destino marca otro sendero

Se feliz a tu manera,

ve y busca tu nueva aventura

ojalá un día te vuelva la cordura.