Raiza N. Jiménez E.

Tributo de Amor.-

Desde aquel arco mayor pude observar la belleza.

La blancura de ese  mármol se reflejaba en el cielo.

Oh, qué monumento y todo dedicado a su alteza.

Perder a su amor le trajo gran dolor y desconsuelo.

*-*

Un hombre que, por amor pudo expresar su terneza.

Su ruego no reviviría a su amor, pero era un consuelo;

para Él, honrarle con en esa tumba de blanca belleza,

Era una manera de evocar eternamente, ese anhelo.

*-*

Entre blancas y grises nubes, se divisa la sacralidad

de ese divino templo, dedicado a perpetuar el amor.

Joyas y mármoles blancos enmarcaron el homenaje.

*-*

Consagrar con esta tumba de amor y de perpetuidad

a Mumtaz Mahal\" la Elegida de Palacio\", era un honor.

Acá quedó “la corona de los palacios”, y su eterno viaje.