Miachael

Traidores ¡de qué!, señores.

En el campo de batalla

todos luchan por igual

de sangre y fuego abismal

manda la bomba que estalla,

silencio que a voces calla.

No tan lejos el remero

sucedió un mes de Febrero

se fundieron las alarmas

enfilados por las armas

 prisioneros de primero.

 

Nadie aguanta la tortura

desvelados los secretos

son ausentes de respetos

esclava vida futura

cuerpo y alma sufren ruptura,

 hasta en muerte perdedores

¿quién nos pondrá algunas flores?,

rodeados de cadenas

y sufrimientos más penas,

traidores ¡de qué!, señores.