Valentin Von Harnicsh

Pobreza

Nada es tan innato a los hombres de la tierra

Que la merecida y justa igualadora, la pobreza,

El adinerado adolece del corazón honesto

Y el amor de pobre del cobre y la plata;

Los vencedores son exiguos de la misericordia,

Los vencidos padecen la nostalgia del ya no ser nada;

El amante añora más amores nuevos o viejas esperanzas,

El bohemio aferra la última ilusión al alma agotada;

Todos, sin excepción, siempre tendremos una riqueza

Y siempre mendigos en la pobreza de lo que falta.