Antonio Martín

En el amor, mejor cuerdo (Octavillas italianas)

Entregado en la locura

del amor que más quería, 

en su mirada fulgía

aquella luz de pasión. 

Fascinado del encanto

gozaba de su belleza, 

hasta perdí la cabeza

por mi franca devoción. 

 

Vestido de enamorado

tras la estela de su fuego, 

sueños son y no lo niego

y en mi voz se reflejó, 

el grito de mis pulmones. 

Mejor cuerdo y nada loco, 

que volando poco a poco, 

y ella... de mí se alejó.