Antonio Martín

Roble viejo ( décimas espinelas)

Roble viejo de gran porte
tan formidable y robusto, 
más contento que un arbusto
y de gran valor su aporte. 
Que nadie su vida acorte
ni estorbe la  huella humana, 
fresca sombra a la mañana
que da un árbol tan frondoso, 
los suspiros de un coloso
y siempre puesto en la diana. 


El silencio lo desalma
el amante en noche oscura, 
un abrazo con dulzura
bajo las ramas en calma. 
Temblando se queda el alma
y la Luna de momento, 
¡roble viejo que te siento! 
si tuvieras que caer, 
mas no lo quisiera ver
ni pasar ese tormento.