Mirta Elena Tessio

EL LIENZO QUE DIBUJO.

En un lienzo dibujé el horizonte de una alondra
que suspendida en el aire miraba su propia sombra
no me estaba dando cuenta que ella revoloteaba
la sombra de mi sombra.

En un lienzo dibujé el perfil de mi horizonte
y lo que en realidad hacía con el pincel
es trazar un tramo de mi destino
entre nardos y otras flores un castillo
y entre cardos y piedras se me cruzaron
las tormentas y tempestades
que a mis cumbres llegaron sin aviso.

Pero también dibujé entre palabras, entre versos
los rayos del sol en mis mañanas y el brillo de la luna
en una laguna mansa. Le puse el cuerpo en aquel lienzo
y me enfrenté con la vida, con mi dos manos llenas
de jazmines, de rosas y de poesía.

Y esta mujer que pelea por lograr una sonrisa
esto que soy sufrida y dolorida
siempre tiene tiempo de brindar un poco de alegría
a los que se sienten solos, a los que no tienen permiso
para mirarse por dentro y encontrar la fuerza
para recuperar lo perdido.

Yo dibujé ese lienzo, desgarrándome las venas
porque el tiempo no pasa en vano
es para aprender hermano
y tomarnos de la mano en esta vida
porque se que hay muchas mañanas
asoleadas y sorprendidas
de que dibujemos el horizonte
sin dolores ni amarguras
solo con fe y esperanza
se riega el alma y florece,
solo con amor del bueno
con ternura se construye.

No te vayas, espera un poco
aún no termino de acabar el lienzo
voy a pintar estrellas, aquellas que no miro
pero tu si, puedes verlas, a la vera del camino.