Antonio Miguel Reyes

El pago por un amor desatendido. (Espinelas)

 

El pago por un amor desatendido.

 

Arrepentido y dolido

por callar cuando debía

decirte que te quería

y creer en el olvido.

Fatigado, decaído

postrado, desalentado

agotado y castigado

inconsolable, sombrío

es mi llanto se hace río

de lágrimas consternado.

 

Dejé pasar el amor

abandoné tu cariño

aun sabiendo que era un niño

me sentí un hombre mayor.

Hoy que siento mi dolor

que la pena ya me ahoga

al cuello enlazo la soga

tan solo pido perdón

acaba mi desazón

y mi pena se deroga.

 

Teñido el cielo de sangre

la pena a mí me consume

comprobar de quien presume

de un amor que solo es hambre.

Que flácido es el alambre

que sujeta el pensamiento

solo sé que me arrepiento

sin tener la solución

aprendida la lección

el morir es mi lamento.