Tyr

Ya no en ambos carriles

Corazones rotos en ambos lados,

las dos manos sosteniendo la vida vamos,

sin pensarlo dos veces,

efemerides de quien crece,

supone la miseria un sustento en quien lo ofrece.

 

En teoria la erosion de las calles supone una verdad encumbrada en silencio, tal es este, que no permuta la voluntad del ruido a traves del tiempo y procura en el alba un nuevo acido que saborear para desayunar. Sin lugar a duda la justicia erguida hacia lealtades mas amplias que el concepto personal de una nacion, promueven la idea de evoluncion en la duda que malgasta sus palabras en quienes lo tienen todo seguro y para los cuales el habla no es una moneda de cambio mientras esta no se desperdicie en silencios. Es la nueva ciudad desolada la que cuenta la historia de los pilares de las sombras, sembrados en su luz y enterrados en su oscuridad mediante un soplo de adioses trascegados de aqui y de alla, es un hecho que se llevaron al tiempo y a los simientos de la soledad y ambos lados de la calle, aun que aqui y alla se escriban en papeles que negaren el belcro en su union mas rasposa. Es un hecho que el tiempo y los carriles no suponen regreso en su ilusion, mediante la que se entierran las esperanzas de una logica sin razon, es decir, es la esperanza perdida de una vida negada, que sostiene en la subida una inocencia ya huida y sin mas las calles yacen vacias y caminar en ambos carriles no es un delito porque ya no hay quien lo defina.