Jose Alberte Corral Iglesias

Nací para tu cuerpo

Nací para tu cuerpo

en las sonatas

del miedo

y la invernía,

he arrojado

las espadas de la lepra

a los murciélagos

para luego

sentarme sobre los

culos de todas las vestales.

Y... me acuerdo

de las noches

ebrias de llanto

en

las gateras de los pájaros perdidos

donde

los manantiales del oro

se atesoran

en los cráneos.

 

Lloro,

después de haberte devorado,

por todos los sueños

en los caminos de la muerte.