Claudio M. López

Dejadme solo

¡Dejadme solo!
soy poeta soberano
de criptas y escapularios.
Con diadema de muerte
me han coronado
dos relámpagos por ojos
que sin negra vida,
aún me siguen mirando.

¡Dejadme solo!
Vuestras vivas voces
mi santo reposo no honran.
ni mi pluma, ni mi prosa,
que ya nada nombran.

Dejadme solo.
¿Acaso no habeis oído?
Soy poeta soberano
de la tarde que ha caído
y aún así, infieles;
¡No me habeis obedecido!

Claudio M. López ®️