Marcos Reyes Fuentes

Así es el extrañarte...

Alimentarse de ausencia, de ansiedad y vacío;

Mirar el suicidio lento de las horas.

Querer acelerar el segundero  sin demoras,

Para volver a sembrar tras el estío.

 

Y no saber ya que hacer tras hacer todo;

Sentir que está lleno de nada el mundo;

Intentar siempre encontrar el modo

De no descubrirse vagabundo.

 

Dormir  a saltos y con los ojos bien abiertos,

Con la ilusión constante de tocarte ahí  en el sueño

Y en este afán volar contigo a tantos puertos.

 

Retar las circunstancias con el ceño;

Nombrar tu nombre para poblar este desierto

Y despertar contigo al fin risueño.