💎Samuel Dixon💎

El lenguaje de las cosas

De la tierra: una fortuna
¡Que fortuna entristecida!
Ella nos brinda la vida
que de amores es ninguna,
pero al día es oportuna
que dice con mucho llanto:
dejen de darme quebranto
que siempre he sufrido mucho,
pues sus maldades escucho
que vuelven triste mi canto.

De los vientos: mi suspiro
se queda viendo al desliz;
es tóxico a mi nariz
con la cual siempre suspiro.
De la tierra lejos miro
que seres sin corazón
destruyen mi bendición
sabiendo que cada causa
con el tiempo nada pausa
dejando una destrucción.

De las aguas: nuestro vino,
ese lleno de coraje
que brinda aliento al paisaje
por las puertas del camino.
Llora su tenso destino
desde la mala cultura
que lanzamos la basura
conscientes y maliciosos;
y nos nombramos famosos,
aunque la tonta costumbre
deje bien clara la lumbre,
seguimos siendo golosos.

De las llamas: el calor
ayuda a calmar el frío,
pero la crueldad ya es lío
para séquitos de amor.
Dejemos ya, por favor
a este mundo muy tranquilo,
está atado de pupilo
que hasta piensa perecer.
¿Cuándo vamos a entender
nuestra unción de peristilo?

Los cielos, nuestra esperanza,
la tierra nuestro alimento,
las aguas nuestro sustento
y las llamas la balanza.
Pues lo malo todo alcanza
y eso no quiere el planeta,
que nuestra ansia tan coqueta
nos atisbe el corazón,
ya sabemos la lección,
ahora... Va nuestra meta.

                Samuel Dixon [12/05/2022]