ALam

MAYO.

 

 

Los pétalos perennes del almendro

palían vasta herida en flor que asoma

por la planicie y faz del mundo entero

que ha de tornar en canto de la alondra.

 

Cruz mística signada en mano diestra 

después de hallar la línea que retorna 

tendrá sobre su mágico hemisferio 

un porvenir de blanca mariposa.

 

Los ríos tomarán la trova alegre

de una parvada rítmica y cantora

mientras llovizna el cielo suaves lirios 

y el suirirí de nuevo se enamora.