salgomanzano

SOLO TENGO...

Sólo tengo una voz.

Y sólo tengo un desierto de arena

en frente.

Aire caliente flagela mi cara.

Arena rubia el camino me quema.

Alzo la voz ,y se reseca.

¿Qué espero? Sentarme en la duna:

ver las caravanas pasar,

entrarme en mí,

mirarme en mí,

desmenuzar los pensamientos,

recordar los tres yoes que hube:

niño, joven y adulto.

Tres yoes en un solo Yo verdadero:

la esencia,

que no la substancia ni persona,

que se derrite mirando el ayer

del Tiempo.

 

Me hago pensante

frente al desierto inacabado,

de arena,reencarnándose el Yo

en actitud budista,

unido a los tres yoes del pasado.

 

Siento latir el corazón:

brota le fe cordial:

el Dios cordial que me consume.

Me mato la materia,

dejando irse el espíritu.

Ya no soy yo,

soy el Yo ansioso de la verdad ,

que busco, no en la tierra.

 

Me veréis y no me veréis

-ahí quedan mis versos

como testigo

del Yo transcendental-.

 

Sólo tengo una voz:

la voz que clama en en el desierto

de mi existencia humana,

trayéndome

el eco de mi otra existencia,

hecha polvo de arena,

que el viento arrastra por las dunas

en lágrimas de vida.

 

(Salvador)