No se quién esté mal o bien.
Somos humanos o, eso creo.
Sin embargo, me da la impresión
de que se nos olvida ser humanos.
Tenemos el poder de sanar el alma.
El don de la palabra, dicha o escrita.
Y tantos otros dones increíbles
e inimaginables.
Y, ¿qué es lo que hacemos?
...
\"¿Recuerdas a fulana de tal?
Ah, pues fíjate que hasta teniendo un hijo, se casó bien casada. ¿Y tú qué?\".
\"Tú como que no la haces en el amor, eh. Mírate, eres inteligente y guapo y... ¿Entonces? Acaso, ¿Eres gay?\".
\"Ay, ya te voy a tener que conseguir yo un marido, porque tú no has podido, mijita\".
\"En serio que, ¡Qué desperdicio! ¡Que estrés contigo¡ ¡Sal! ¡Haz algo, mujer! Te vas a quedar sola ¿Y luego?\".
\"Pues ni modo, amiga. Vas a ser la soltera linda. No todas nacemos para el matrimonio\".
\"¿No estudiaste una carrera? Uff, con razón no agarras esposa\".
\"¿Aún vives con tus padres? Ay, no. Yo me independicé a los 13 años. Y he trabajado toda mi vida. Qué voy a andar viviendo yo con mis padres y cuidándolos. Para eso está mi hermano que nunca se casó\".
\"Ay, estás soltero. Ya veo por qué vives con depresión.
Pobrecito de ti\".
...
¿Les es familiar?
Pues sí, tal parece que algunos piensan que somos un saco de box o estamos hechos de piedra.
Avientan balas con la lengua y, o no se dan cuentan o, simplemente no les importa un carajo lo que sientan los demás.
Gente. Sí... Hay gente que dice por ahí:
\"Ay, tú sufres por pendej* y porque quieres.
Etcétera. Etcétera\".
Pero, ¿saben qué?
No a todos les duele lo mismo.
Lo que para alguien puede parecer una tontería.
Para otro no lo es.
Por eso, suelo entender el que muchos elijan callarse sus cosas.
El que se enamoren de la soledad. Pues ahí no hay juicio.
Qué fácil es juzgar.
Lo difícil, es ser lo suficientemente
fuerte para juzgarse a sí mismo.
Sentir, pareciera sinónimo de...
\"Drama masoquista\" y \"estúpida debilidad\".
Y no se, no entiendo si es que algunos sólo bloquean sus malos recuerdos
o qué diablos les pasa. Pero en la vida todos hemos pasado por situaciones muy dolorosas; hambre, sed, fracaso, desilusión, frustración, humillación y tantas otras cosas.
Y sólo por ello,
deberíamos pensar antes de hablar.
Y digo deberíamos, porque en su momento yo fui una bestia para decir las cosas, y aún a veces suelo hacerlo,
pero usando con más tacto las palabras.
Ah, sí porque...
Muchos para no sentirse culpables, después de haberte lanzado golpes, sólo te van a sugerir que no hagas caso a sus opiniones si no quieres;
o a decir que no era en serio, que era en broma; que no es para tanto;
que no te lo tomes tan personal;
mas eso no quita la huella del escuchar que alguien se atreva a opinar crudamente de tu vida,
cuando ni siquiera le estás preguntando y ni saben nada de tu ella.
Por eso, me entiendo y entiendo perfecto a quienes quieren vivir solos,
inmersos en su silencio;
a los que hallan paz viviendo sin tener a alguien a lado.
Porque el tener a alguien al lado no es garantía de felicidad.
Al contrario, a veces nos sentimos
más solos y rotos, con alguien que \"está\", pero ignora nuestros sentimientos, nuestros pensamientos
y la batalla que llevamos dentro.
Porque al dragón lo vemos
frente al espejo, siempre está ahí.
Y nadie sabe, nadie imagina, cuánto cuesta verle a los ojos, desafiarlo y decirle:
\"Aquí estoy, y en éste día o ésta noche, también te voy vencer
con todo el amor que tengo\".
Porque el amor está tan escaso afuera, que ya nadie quiere saber de él.
Ni de sus causas, ni de sus efectos.
Ni de sus \"tonterías\", más que quien se aferra a él, como la única fuerza
para no rendirse, y terminar un día pegándose un tiro o atándose una soga al cuello.
De: Diana Janeth Reyes Diáz.
(Diana Reydz) 02/04/22
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