la Antigua Cigarrería
de Bilbao, mítico bar
de copas, es, yo diría,
el sitio donde probar
el perfecto ‘Margarita’.
Allí el gran Maruf lo crea
con su mágica varita
y su alquimia, en coctelera.
Ese cóctel Margarita
es en sí mismo un poema,
puro néctar que suscita
el deleite en quien lo prueba.
Porque Maruf es un mago
que combina con esmero
el tequila reposado,
el Cointreau o el Triple Seco,
zumo de lima o limón,
con un toque de dulzor,
todo en justa proporción,
en el vaso mezclador,
vertiendo luego la mezcla,
con hielo, en la coctelera,
que agita con gran destreza,
donde enfría y se atempera.
En el borde de la copa
pone, además de sal negra,
para contraste en la boca,
toda su alquimia secreta
y hace magia de la buena.
Asia a un lado, aquí en Europa,
reina en la copa Maruf;
lo dicho: todo un poema
@ Xabier Abando, 20/03/2022