Tan dulce.
Como un durazno maduro
mordido dulcemente por mis dientes
y saboreado por mis labios hambrientos.
Tan suave.
Como el beso del viento,
erizándome el cuerpo
y haciendo una danza sigilosa con mi pelo.
Tan frágil.
Como una pluma cayendo en mi mano
y una mirada infantil
que de pureza llena al universo.
Tan intenso.
Como poder abrazar lo que se ha anhelado tanto y saber, por fin, que no era un sueño en vano,
y llorar de alegría, ante ese divino hecho.
Tan armónico.
Como esa hermosa melodía que entonan los latidos del ser amado,
y esa tenue pausa silenciosa de su aliento, dejandónos la vida sobre el cuerpo, después de hacer el amor.
Así, así es como siento el amor.
Éste amor por ti.
Que hace explotar en éxtasis mis adentros y me trae el paraíso, aquí,
en lo más profundo de mí.
De: Diana Janeth Reyes Diáz.
(Diana Reydz) 23/08/23
Todos los Derechos Reservados ©