Claudio M. López

En ti hubo una niña

En ti hubo una niña

de piel amarilla,

que aún llora sola

donde nadie la mira

 

Carilla de espanto,

pies desnudos,

quemados

 

Ojillos negros,

¡ora en blanco!

 

¡Sssh! Tanta bulla en la casa.

¡Que la niña está llorando!

 

Las mariposas dan miedo,

los globos espantan,

y si queda callada

—niña buena nunca,

nunca pregunta nada—

porque si pregunta:

las historias se acaban

 

Siempre se acaban

 

En ti hubo una niña.

Sssh, no digas nada.

Sssh, aroma de rosa lirio,

sé cómo se llama

 

También yo,

siendo niño,

lloré sin miradas

 

Corre.

Juega.

Ríe.

 

Hoy mi niño

te busca

te abraza.

 

Claudio M. López ©