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PAVONEOS

Primeras miradas que hablan
provocan la revulsión de los 7 sentidos
en una espiral de pasiones.

Ciertas timideces de vez en cuando asoman
para morderte y que degeneren en fantasías
que revientan en la cercanía
del barro del que estamos hechos.

Solo queremos sentir los alientos
que son la chispa que una mecha encenderá.

El olfato aprende a saborear al gusto.
El tacto se trasmuta.
Las miradas se atraviesan como puñales encarnados
en la perpetua búsqueda de la fusión.

En el oído, música de mil pasiones.

Euforia de la euforia.